Perfil I
Sofía
28 años · Empleada en relación de dependencia · Buenos Aires
"Tengo un sueldo fijo, pago mis cuentas... y aun así, a fin de mes,
no tengo ni idea de en qué se me fue el dinero."
Sofía trabaja en relación de dependencia y cobra un sueldo fijo cada mes.
Arrastra dos tarjetas de crédito con un saldo de $3.400 dólares, pagando el
mínimo desde hace más de un año, y gasta cerca de $340 dólares mensuales en
cosas que ni siquiera recuerda haber decidido: café, delivery, suscripciones
que ya no usa. No tiene ahorros. Sabe que debería ordenarse, pero cada vez
que lo intenta, la rutina se lo impide.
Antes
Dos tarjetas en mínimos, $340/mes en gastos invisibles, cero ahorro
Después del Vol. I + II
Fotografía financiera clara, deudas con plan de salida, primer fondo de emergencia
Perfil II
Marco
42 años · Trabajador independiente · Ciudad de México
"En los meses buenos gano bien. En los malos, siento que vuelvo a
empezar de cero. Y a mi edad, siento que ya perdí demasiado tiempo."
Marco es trabajador independiente, tiene pareja y dos hijos en edad escolar.
Sus ingresos cambian cada mes: en los buenos gasta con libertad, en los malos
sobrevive como puede. No tiene fondo de emergencia y nunca invirtió un peso.
Cuando por fin hizo cuentas, descubrió algo que le cambió la mirada: en un año
completo, sus ingresos habían sido más que suficientes. El problema nunca fue
cuánto ganaba, sino cómo distribuía ese dinero en el tiempo.
Antes
Ingresos variables sin sistema, sin fondo de emergencia, sin inversión
Después de la trilogía
Ingresos organizados por temporada, colchón de seguridad, primera inversión